sábado, 28 de febrero de 2009

NERVIOS CRANEALES Y RAQUÍDEOS.

PARES CRANEALES


Los doce pares de nervios craneales son nervios que, tomando origen en sectores del istmo del encéfalo o del tallo cerebral, atraviesan los agujeros de la base del cráneo y alcanzan los órganos a que están destinados. Funcionalmente se comportan de manera distinta a los espinales, siendo formaciones unitarias y como tales, alcanzan los órganos correspondientes, siendo o bien predominantemente motores, sensitivos o mixtos.

Cada par craneal tiene un origen real y otro aparente: el primero es el sitio de la sustancia gris en donde nacen sus fibras, y el segundo el lugar de la superficie del neuroeje por donde salen. Desde su origen aparente hasta la periferia se consideran tres segmentos: porción intracraneal o meníngea, porción intraósea cuando discurren de los agujeros de la base del cráneo y, porción periférica o extracraneal.

De acuerdo a su punto de emergencia en la superficie del encéfalo, se distinguen doce pares de nervios. Desde el punto de vista fisiológico, los pares craneales pueden ser divididos en tres grupos o categorías.
1. Nervios sensitivos o sensoriales (olfativo, óptico)
2. Nervios motores (motor ocular común, patético, motor ocular externo, espinal, hipogloso).
3. Nervios mixtos o sensitivos-motores (trigémino, facial, auditivo, glosofaríngeo, vago).

Es importante que el psicólogo se familiarice con estos nervios, ya que las funciones especificas que estos realizan forman parte esencial del funcionamiento neuroanatómico en relación a la sensopercepción del medio que nos rodea. Además en la practica clínica, los sujetos afectados de un nervio craneal pueden ser confundidos con sintomatología neurótica, por lo que, el conocimiento de su exploración y patología, básicas permitirá la elaboración de un correcto diagnostico diferencial.


PARES CRANEALES













ALTERACIONES
Anosmia: defecto de la capacidad para identificar olores.
Cacosmia: olor fétido. Alteración en el sentido del olfato, que hace agradables olores repugnantes o fétidos, rasgo observado en el histerismo.
Parosmia: trastorno del sentido del olfato, especialmente el de la percepción subjetiva de olores que no existen.
Hiperosmia: sensibilidad exagerada del sentido del olfato.
Discromatópsia: ceguera o discernimiento incompleto para los colores.
Acromatópsia: defecto ocular total en la percepción de los colores.
Cuadrantópsia: ceguera en un cuarto del campo visual.
Estrabismo: anomalía nerviosa o muscular del ojo por virtud de la cual los dos ejes visuales no se dirigen a la vez al mismo objeto por falta del paralelismo entre ambos.
Ptosis (palpebral): caída o prolapso de un órgano o parte del mismo.
Diplopia: visión doble de los objetos debido a transtornos de la coordinación de los músculos motores oculares.
Anisocoria: desigualdad del diámetro de las pupilas.
Hipoacusia: disminución de la sensibilidad auditiva.
Tinitus: signo patológico da la audición manifiesto por un sonido en los oídos de un tono alto.
Glosodinia: dolor paroxidico unilateral referido ala región amigdalar y faríngea.
Espasmo: contracción muscular, involuntaria y súbita, producida generalmente por mecanismo reflejo.











NERVIOS RAQUÍDEOS

Los nervios raquídeos, también llamados espinales, forman de 31 a 38 pares que se originan segmentariamente a cada lado de la médula espinal. Cada uno de ellos está formado por la reunión de una raíz ventral y otra dorsal, existiendo en ésta última un engrosamiento o ganglio raquídeo o espinal.

Cada nervio espinal sale del conducto raquídeo por los agujeros de conjunción, formando una rama comunicante que lo une al gran simpático, y otra meníngea que, siguiendo un camino recurrente, entra de nuevo en el conducto raquídeo por los agujeros de conjunción para inervar las meninges.

Inmediatamente el nervio se divide en dos ramas desiguales, una dorsal, más delgada, y otra ventral, más gruesa. La primera se distribuye por los músculos autóctonos del dorso del tronco y la piel correspondiente, mientras que la ventral se distribuye por la parte ventrolateral del tronco, músculos, piel y serosa parietal de las cavidades víscerales que envuelve. Los nervios raquídeos son mixtos, pues poseen fibras motoras y sensitivas. Las fibras motoras somáticas proceden de las células de la columna ventral de la médula, salen por la raíz ventral e inervan la musculatura estriada. Otras fibras motoras son vegetativas y van a la musculatura lisa de las vísceras, vasos, glándulas y músculos erectores de los pelos.

Las fibras sensitivas de los nervios raquídeos proceden de los órganos receptores de la piel, músculos, fascias, articulaciones, etcétera y, siguiendo un trayecto opuesto al de las fibras motoras, se introducen en la raíz dorsal de la médula.


NERVIOS CRANEALES O PARES CRANEALES


Del encéfalo salen doce pares de nervios que se dirigen a distintos órganos de la cabeza (menos uno que va al corazón y al estómago) a través de los orificios de la base del cráneo.

I par (nervio olfativo)
Nace en los bulbos olfativos de la parte anteroinferior del cerebro y se dirige a las fosas nasales después de atravesar el etmoides.

II par (nervio óptico)
Tiene su origen en la sustancia gris de los tubérculos cuadrigéminos en la base del cerebro. Se dirige oblicuamente hacia delante hasta cruzarse con el del otro lado a nivel del quiasma óptico (llegando las fibras nacidas en el lado derecho del ojo izquierdo y viceversa) para terminar en la retina del ojo.

III par (motor ocular común)
Se origina por encima de la protuberancia y va hacia el interior de las órbitas oculares para inervar el músculo oblicuo menor del ojo y el iris.

IV par (nervio patético)
Nace en la cara superior del istmo del encéfalo y va a los músculos oblicuos mayores del ojo.

V par (nervio trigémino)
Se origina en la parte lateral externa de la protuberancia, en el límite con el bulbo, proporciona sensibilidad a toda la cara e inerva la musculatura de la masticación.

VI par (nervio motor ocular externo)
Nace en el surco bulboprotuberancial e inerva el músculo recto externo del ojo.

VII par (nervio facial)
Nace por debajo de la protuberancia e inerva los músculos de la cara y el cuello, permitiendo la acción mímica de la cara; recoge la sensibilidad de la parte anterior de la lengua.

VIII par (nervio acústico)
Nace del surco lateral del bulbo, en el fondo del cuarto ventrículo, y permite transmitir al cerebro las señales percibidas por el oído medio (sonidos) y por el oído interno (para mantener el equilibrio).

IX par (nervio glosofaríngeo)
Nace en la parte lateral del bulbo, inerva la lengua y la faringe para permitir la deglución y recibe estímulos sensoriales de la boca, lengua (gusto) y faringe.

X par (nervio vago o neumogástrico)
Nace en los surcos lateral y posterior del bulbo raquídeo y se ramifica por las vísceras del tórax y abdomen, regulando las funciones digestivas, circulatorias (por medio de fibras parasimpáticas o vagales) y respiratorias.

XI par (nervio espinal)
Nace de la mitad inferior del bulbo y de la porción cervical de la médula; la rama bulbar va a la faringe y laringe y la rama medular al músculo esternocleidomastoideo. Ambas tienen función motora.

XII par (nervio hipogloso)
Va a la lengua y al hueso hioides, facilitando los movimientos de la fonación, deglución y masticación. Todos estos nervios tienen funciones sensitivas, motoras o mixtas y nacen en un núcleo nervioso situado a nivel del tronco cerebral.





1 comentario:

  1. ME PARACE Q DEBERIA DE SER MAS ESPECIFICO EN EL ORIGEN REAL, APARENTE E INSERCION DE LOS PARES CRANEALES E IMAGENES DE ELLO

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